El día en que todo comenzó

 

Durante mis vacaciones de verano en España estuve divirtiéndome como nunca en la vida, ya había terminado la universidad y ahora que regresará a México, comenzaría a buscar trabajo para empezar ya mi vida adulta.

Antes de todo quería pedir un préstamo en línea para poder pagar los gastos durante el tiempo que estuviera sin trabajo, mis padres me apoyan pero no quería cargarles toda la mano.

Entonces esa tarde estaba muy quemado por el sol de la playa y decidí descansar, prendí la computadora y empecé con todo el trámite para poder recibir el depósito en mi cuenta.

En realidad no pedí tanto para que no me cueste pagarlo, tenía un estimado de cuánto tiempo estaría sin empleo y si encontraba algo free lance estaría mucho mejor, no tenía muchas ganas de trabajar desde oficina, los espacios cerrados nunca fueron lo mío.

Me gustaba la libertad y el poder crear, sobre todo mi calidad de vida era lo primero y consideraba que sería más productivo si yo era feliz con mi vida, con mis cosas, quería tiempo para ir al gym y cuidarme, para mis amigos, pareja y familia.

Odiaba el hecho tener que entregarle mi vida a una empresa para tener hora de entrada pero no hora de salida, pero por lo mientras estaba dispuesto a tomar la oportunidad que fuera para salir del paso.

Pasaron unas horas y me notificaron que había llegado el depósito, ahora estaba más tranquilo ya que pensaba que podrían no aprobarlo.

 

 

 

 

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